Cuando el ayer está presente en el hoy se convierte en análisis exhaustivo de nosotros mismos, y cuando se considera parte del mañana significa superación. En Cosas de Andalucía preferimos el término ayer, más cercano y con esperanza de ser revivido y fácilmente transportable, que el gramatical pasado que nos anticipa una difícil recuperación.
El dolor, los errores, los buenos y malos momentos, los esplendores y las miserias… todo está en el ayer, un tiempo al que no debemos rehusar, es un almacén de vida para ordenar y tomar nota para no condenarnos a vivir sin él, pues sería cegarse ante el futuro. El ayer es un primer tiempo de nuestro acontecer, creamos y aprendamos de él y, sobre todo, utilicémoslo para ejemplo de las generaciones que nos siguen a pasos agigantados. No se trata de una mirada atrás, más bien es saber de donde venimos. Es como únicamente podemos echar esa mirada sin que nos convierta en estatua de sal, como a la mujer de Lot.
Andalucía ha sufrido y disfrutado de un ayer digno de ser recordado y debemos aprovechar la oportunidad de retomar hechos y vivencias que, bien interpretadas, pueden enriquecernos como personas y como andaluces de bien.
La “Recuperación de la Memoria Histórica” es una justa reivindicación de derechos humanos, que desde aquí apoyamos, pero nuestra propuesta tiene otra dirección: hacer más o menos lo mismo con otras cosas que están esperando ver la luz. Y podrán estar relacionas con personas vivas que sobrevivieron a la hambruna y el esfuerzo, con las dádivas por favores políticos que compraron almas, con ciudades víctimas de la especulación o tierras robadas al pueblo; con herencias manipuladas, con salarios tercermundistas, señalamientos a dedo que asesinaron ilusiones y esperanzas, calumnias que quedaron como antecedentes que truncaron presentes y futuros,… Y, como no, lo bueno que ocurrió y quedó silenciado por complejos de inferioridad o intereses inconfesables. Todo, ejemplos a no seguir o al menos tenerlos apuntados en la libreta de la memoria, luces rojas que el ayer nos encendió, el hoy nos reclama y el mañana nos agradecerá.
Cosas de Andalucía encara este reto con la seguridad de saber que nada de lo aquí rescatado, tendrá precio o apellido que lo calle, ni sensacionalismo que lo motive, ni otro interés que el ciudadano.
Aporta tu ayer, es una deuda que tenemos con nuestro futuro.
Historia de Cosas de Andalucía( 1 artículos ) Cosas de Andalucía fue un lugar de encuentro de andaluces y amantes de Andalucía. Ahora, convertido en portal web gracias a las nuevas tecnologías, de nuevo podemos reunirnos para divulgar, informar, rememorar esplendores, recuperar tradiciones y costumbres que la nueva sociedad va arrinconando.
Cosas de Andalucía, a pesar de estar ubicado en el espacio infinito de las web, no es un sitio, seguirá siendo un lugar que, desde donde estés y dándole rienda suelta a esa imaginación que nunca faltará, nos permitirá revolver una esquina cualquiera en cualquier calle o plazuela de Andalucía para poder encontrarnos con nuestra gente y compartir recuerdos, sentimientos, redescubrir raíces, recuperar nuestras maneras de expresión musical y verbal, difundir las cosas que hicimos, hacemos y cómo las hacemos y contar las que ocurren y ocurrieron.
Cosas, todas de nuestra Andalucía que, desde 1976, sigue siendo un lugar en la voluntad, la nostalgia y la ilusión de quienes todavía estamos convencidos de que existe la esperanza y que nunca es tarde para volver a ser lo que fuimos... de luz, que alma de luz a las personas les dimos.
Casi mentidero, casi foro, casi coctelera de opiniones, casi explicación de lo difícilmente explicable, casi tratado de cómo fuimos, como somos y cómo nos gustaría ser, dando por verdadero todo lo que salga de los sanos adentros de nuestro ser y nos haga felices.
Bien provistos de una buena dosis de sentido común, sin caer por ello en la ortodoxia, comenzamos nuestra andadura dejando la mente abierta al delirio y al goce de lo inesperado. Recorreremos desde las Sierras al Estrecho, desde Ayamonte al Cabo de Gata, desde Tarifa al Valle de los Pedroches, cruzando ríos y llanos de trigo y amapolas, paseando por plazuelas de arriates y comentarios, callejones de penumbras, veredas con y sin destino, poniendo oído en tabernas y tertulias de sabiduría incontestable, reclamando cocinas y despensas de un ayer que debería ser de hoy, recopilando historias, anécdotas, leyendas de antaño y hogaño, descartando pistas falsas, supersticiones sin base o imaginería colectiva y dejándonos cautivar ante lugares encantados y encantadores. Sólo aceptando el zamarreo de nuestros sentidos ante luces, sombras, sonidos, silencios, aromas, sabores, con la ilusionante intención de redescubrir y describir este país mágico, contagioso, hermoso, acogedor y a veces sobrecogedor desde sus sabias gentes, desde sus duendes atemporales y sus rincones incomparables.
Cosas de Andalucía es y seguirá siendo un lugar tan real como esta ventana que, por las nuevas tecnologías, nos comunica, abierta a quienes estamos dispuestos a comprometernos a opinar y explicar tanto descrito en tópicos, ripios y relatos desde el ombligo, pero tan nuestro como un quejío, un bordón herido, una chispa ocurrente, un atardecer, una tertulia de sabios, o un papelón de pescao frito.
Nuestra bienvenida a esa forma nuestra de vivir, de ser y de sentir, supremas verdades que son costumbres y que, en Andalucía, se hacen leyes incuestionables.
Fernando Repiso Rodríguez - Director y Coordinador de Cosas de Andalucía